RIVM desaconseja el uso de determinadas hierbas en complementos alimenticios
El Instituto Holandés de Salud Pública y Medio Ambiente (RIVM) ha publicado las evaluaciones de riesgo de: Huperzia serrata, Tabernanthe iboga y Ashwagandha y ha desaconsejado el uso de productos, incluidos los complementos alimenticios, que las contengan.
Las hiervas en cuestión son: Huperzia serrata, Tabernanthe y Ashwagandha. Según el RIVM, consumir complementos alimenticios o té que contengan estas hierbas puede resultar perjudicial para la salud y desaconseja a los consumidores, y especialmente a las mujeres embarazadas, el uso de productos que las contengan.
Tabernanthe:
Según investigaciones científicas, se ha demostrado que puede alterar el ritmo cardíaco, llegando incluso a resultar mortal en los casos más graves. Otros efectos secundarios que podemos encontrar son náuseas, psicosis agudas, ataques epilépticos y alucinaciones.
La RIVM, desaconseja el consumo de complementos alimenticios que contengan esta planta, ya que, los efectos son muy graves y pueden ocurrir cuando las personas utilicen el producto según las instrucciones del envase.
Huperzia:
Entre los efectos nocivos que puede conllevar el consumo de Huperzia, podemos encontrar síntomas como debilidad muscular, calambres abdominales, diarrea, aumento de la salivación, visión borrosa, lagrimeo y signos de parálisis.
También se han encontrado indicios de que el consumo de Huperzia es perjudicial para la salud del feto.
Estos síntomas pueden ocurrir incluso cuando las personas utilizan la cantidad recomendada en el empaque, pro esto, su consumo está desaconsejado por la RIVM.
Ashwagandha:
Existen numerosos ensayos en humanos centrados en las propiedades beneficiosas para la salud de la Ashwagandha sin efectos adversos. Sin embargo, los médicos han informado de casos de intoxicación entre personas que habían consumido complementos alimenticios que contenían esta hierba, lo que ha derivado en problemas hepáticos y puede afectar al buen funcionamiento de la glándula tiroides. Sin embargo, no se ha demostrado la causalidad de estos casos. Además, en los informes de casos no siempre se facilitó información sobre el tipo de extracto (por ejemplo, extractos de raíces u hojas). No se ha observado que la ashwagandha cause somnolencia en ningún estudio clínico, pero teóricamente puede tener un efecto sedante si se combina con el consumo de fármacos utilizados para conciliar el sueño (por ejemplo, las benzodiacepinas).
Según el RIVM, es poco probable que una gran parte de la población corra el riesgo de sufrir estos efectos, ya que los efectos adversos no se observaron en los ensayos clínicos. Como en los casos anteriores, estos efectos nocivos pueden producirse cuando las personas sensibles utilizan el producto de acuerdo con las recomendaciones del envase.
En conclusión, el RIVM sugiere que es improbable que estos efectos afecten a un amplio grupo de población, sin embargo, como medida de precaución, el RIVM aconseja a los consumidores sensibles, y en particular a las mujeres embarazadas, que no utilicen preparados a base de plantas que contengan Ashwagandha.
Se espera que las evaluaciones de riesgo sean compartidas con las autoridades alimentarias de todos los Estados miembros de la UE y estaremos atentos a reacciones similares en otro Estado miembro.